La Junta de Andalucía está preocupada porque crece el rechazo popular a su gestión

Aunque su popularidad desciende y la intención de voto ha bajado más de seis puntos, la presidenta andaluza Susana Díaz se resiste a creer que el poder socialista andaluz se desmorona, después de casi cuatro décadas de gobierno. 

Sin embargo, amplios sectores de la Junta de Andalucía están preocupados porque los datos y los hechos están ahí, demostrando que hay síntomas claros de cansancio en una sociedad andaluza harta de acumular fracasos y retrocesos: en riqueza, en empleo, en sanidad, en servicios públicos, en renta "per capita" y hasta en esperanza de vida. Los andaluces empiezan a rebelarse contra la dura realidad del mal gobierno y entienden que carece de sentido que la región siga estando, después de cuatro décadas de gobiernos socialistas, donde estaba al principio: en la cola de España y Europa. 

El cansancio y la protesta de los andaluces se produce en el peor momento para Susana, cuando ella pretende ganar las primarias de su partido frente a Pedro Sánchez y colocarse al frente del socialismo español para, posteriormente, asaltar la presidencia del gobierno. Esas ambiciones parecen incompatibles con la realidad de presidir la región mas corrupta, atrasada y, a partir de ahora, más descontenta de España con sus gobernantes. 

La lucha ciudadana contra el brutal Impuesto de Sucesiones y Donaciones que aplica la Junta, a pesar de ser un tributo injusto, arbitrario y anticonstitucional, está sirviendo como catalizador del descontento y teniendo un efecto multiplicador sobre el cansancio y la protesta. Es como si ese impuesto a los muertos se hubiera comportado como la gota que colma el vaso. La gente, al ver que miles de ciudadanos se enfrentan al poder cargados de razón, se anima a seguir esa senda y a poner coto a los fracasos y carencias de un socialismo en el poder que está ya cansado y embotado. 

A Susana, sus asesores, sin criterio y con arrogancia, le han dicho que tiene que aguantar y que ceder ahora, ante el Impuesto de Sucesiones, después de haber cedido en Granada, ante la rebelión contra los recortes de Sanidad capitaneada por el médico Spiriman, sería como un suicidio. Lo que no le han dicho es que a veces la lucha contra la injusticia prende en la ciudadanía y no para de crecer hasta que consigue su objetivo. Entonces, cuando eso ocurre, ya no habrá marcha atrás y el poder del PSOE en Andalucía, imponente e invencible hasta ahora, se habrá derrumbado por causa de la arrogancia, la incompetencia y el fracaso endémico. 

Es ya un dato comprobado que la rebelión contra el impuesto a los muertos está causando a Susana Díaz y a su régimen un intenso desgaste, que ya se refleja en las encuestas. Aunque el dato se oculta cuidadosamente desde el poder, los expertos calculan que más de la mitad de la población andaluza está ya en contra de ese impuesto, a pesar de la gran cantidad de dinero que la Junta está gastando en propaganda para repetir la falsedad de que el tributo "afecta sólo a los ricos". 

Nacen cada día nuevos periódicos digitales críticos, programas audioviduales que se propagan por Internet y You Tube, blogs, asociaciones de ciudadanos, foros de reflexión política y muchas otras manifestaciones de protesta y concienciación, siempre orientadas a luchar contra el gobierno andaluz de manera pacífica, solo con la verdad y la crítica. La sociedad civil andaluza, desarticulada y ocupada por el poder socialista en el pasado, se está rehaciendo y se fortalece en la protesta contra tanta corrupción, injusticia y mal gobierno endémico. 

Una de las asociaciones ciudadanas más combativas y convincentes del actual panorama andaluz es "STOP Impuesto Sucesiones", que ya ha adquirido madurez suficiente para reunir a muchos miles de ciudadanos que se sienten víctimas, convertidos en activistas contra el abuso que representa el llamado "Impuesto a los muertos", que ya son capaces de atraer el interés mediático, de organizar manifestaciones, de atraer a intelectuales y líderes de opinión y que ya han reunido cien mil firmas de protesta y se proponen llegar al medio millón porque, según afirman, los andaluces están indignados con ese impuesto injusto e inhumano. 

El vídeo que publicamos hoy es el número 2 de "El Cortijo", una producción en serie que dirige el médico Spiriman y que promete ser crítica, veraz, interesante y eficaz.La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, está sintiendo ya los efectos negativos que causa en su imagen y en la intención de votos su resistencia a bonificar el injusto y anticonstitucional Impuesto de Sucesiones. Su popularidad baja constantemente y la caída en intención de votos con respecto a las ñultimas elecciones supera ya el 6 por ciento. 

Sin embargo, por ahora, la consigna del gobierno es aguantar la presión popular, entre otras razones porque la Junta confía en que el gobierno de Rajoy, que ya ha designado una comisión para que lo estudie, va a decretar que ese impuesto vuelva a ser nacional y que sea homologado, evitando así la vergüenza y la injusticia que representa de que un andaluz o un asturiano pague por heredar cien veces más que un madrileño o canario.