Valverde: “La Junta de Andalucía está haciendo oídos sordos a un drama social"

Durante un año, varios andaluces frecuentaban foros para consultar diversos aspectos del impuesto de sucesiones y donaciones. Tras esa relación a través de la red, decidieron dar un paso más y crear la asociación ‘Stop Impuesto de Sucesiones’. Nació en enero de 2017 y a la primera reunión solo acudieron cuatro personas, que fueron las que decidieron crear la plataforma que tiene carácter nacional.

En Columna Cero hemos hablado con uno de su presidente, Juan Carlos Valverde, quien nos ha explicado que el objetivo con el que se fundó la asociación, además de para pedir la supresión del tributo. Aspiraba a ser una unión que les ayudase a dar a conocer casos dramáticos que había provocado este impuesto y a apoyarse psicológica y legalmente. “Tenemos acuerdos con diferentes abogados que nos ayudan de manera altruista y gratuita a la hora de asesorar a las personas afectadas”, nos explica su fundador.

Más información: Columnacero.com

Una viuda, a punto de ser embargada después de que la Junta de Andalucía le reclame 180.000 euros para poder cobrar la herencia de su marido

María empezó a trabajar con 18 años, ella y su marido, autónomo, fueron ahorrando para poder dejarles un capital a sus hijos. Tras fallecer su marido a María le quedó una herencia de 1.100.000 euros. Sin embargo, la Junta de Andalucía le reclama 180.000 euros para poder cobrarlo.

Esta viuda cobra una pensión de 500 euros al mes con lo que le es imposible ahorrar para poder pagar a la Junta el dinero que le exige. "Primero te enfrentas a la pérdida de tu marido y después te quedas sin liquidez", lamenta.

Más información: Antena3. Espejo Público

 

Le digo a Susana Díaz que no puedo pagar esta burrada de impuestos por la herencia

Fabiola Lara y su hija, en el local heredado de su marido - MIGUEL ANGEL BELLO

ANTONIO R. VEGA Sevilla07/02/2017 07:22h - Actualizado: 07/02/2017 18:10h. Guardado en: Andalucía

Fabiola Lara está pasando un «quinario». Tiene grabada a fuego la fecha del 17 de febrero de 2010. Ese funesto día murió su marido, uno de tantos autónomos con un negocio donde él era el único trabajador y que pasó por la vida sin saber qué son unas vacaciones. Regentaba un comercio de comestibles que es una extensión de su propia casa situada en el municipio sevillano de Coria del Río, lo que popularmente se conoce como una tienda de desavíos. Un desavío en grado superlativo es lo que sufren desde ese fatal día Fabiola y su hija Carmen Rocío. Sin tiempo para asimilar el duelo, tuvieron que sobreponerse a la catástrofe familiar y coger las riendas de un negocio que quedaba a la deriva.

A nadie le dan un manual de instrucciones para afrontar la pérdida de un ser querido. Nadie te prepara tampoco para abordar el tráfago de complejos trámites al que te arroja de improviso este vacío.

«Me llevo todo el día llorando sin saber si alguien de Hacienda va a venir a echarme de mi casa»

Con una pensión de viudedad de 395 euros que no llega «ni para lo indispensable» y una niña camino de la adolescencia, de la noche a la mañana a Fabiola le cayó encima una losa llamada Impuesto de Sucesiones por heredar los bienes que dejaba su marido a su hija: tres fincas rústicas «de pocos metros», un local y la vivienda familiar.

 

Como no han podido pagar la factura fiscal, la bola ha seguido creciendo con los intereses: los 174.192 euros de cuota tributaria inicial se han convertido siete años después en cerca de 400.000 euros. Y el tsunami no arrecia. Sólo la casa, sobre la que pesaba una hipoteca, se valoró en 312.000 euros. «Una locura en Coria. Si te dan 70.000 por ella te puedes dar con un canto en los dientes», apunta su abogada, Carmen Julia García Mesa.

«Me llevo todo el día llorando sin saber si alguien de la Consejería de Hacienda va a venir a echarme de mi casa», susurra con voz entrecortada esta viuda, como quien está con el agua al cuello y respira con dificultad mientras bracea en medio de un océano de trampas. «Yo no me niego a pagar, entiéndame usted -murmura al periodista-, pero dentro de un límite, qué sé yo, tres o cinco millones de pesetas, pero esto es una barbaridad».

Aunque lo heredado no vale ni la mitad de lo que dice la Junta de Andalucía, en torno a 600.000 euros en total, esta coriana no se resigna a perderlo. Si hubiese renunciado a la herencia, se quedaría en la calle y desprovista de su principal vía de ingresos. «Esta herencia está muy trabajada y no la quiero perder».

MENSAJE A SUSANA DÍAZ

Ha presentado un recurso administrativo contra la liquidación del tributo con pocas esperanzas, como quien arroja a la mar una botella con un mensaje dentro para pedir auxilio. «No tenemos dinero para pagar lo que nos piden estos señores», asegura en referencia a las autoridades autonómicas. «Préstamos no me dan y ni vendiéndolo todo reuniría el dinero», relata angustiada. La presidenta de la Junta ha pedido una «armonización» para que se equipare el impuesto entre las comunidades, sabedora de que en Madrid se paga por la misma herencia cien veces menos y que este agravio comparativo ha provocado un éxodo de contribuyentes andaluces.

Fabiola no entiende de armonizaciones ni de «dumpings» fiscales. «Si tuviera delante a Susana Díaz le pediría ayuda; le diría que no puedo pagar esta burrada de impuestos», clama con rabia.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-digo-susana-diaz-no-puedo-pagar-esta-burrada-impuestos-herencia-201702070722_noticia.html

Una familia de Granada, obligada a tributar a precio de oro por heredar una casa declara en ruina

Una familia de Granada, obligada a tributar a precio de oro por heredar una casa declarada en ruina  nsejera de Hacienda María Jesús Montero - EFE

ANTONIO R. VEGA Sevilla05/02/2017 23:01h - Actualizado: 06/02/2017 07:42h. Guardado en: Andalucía

La herencia que ha recibido una familia de Granada es una ruina. No es una metáfora. Lo es en sentido literal. Entre los bienes que ha dejado la madre al morir a sus tres hijos, se encuentra una casa en el casco antiguo de la capital granadina sobre la que pesa un expediente de declaración de ruina emitido por la Gerencia Municipal de Urbanismo.

Los descendientes de la difunta abonaron 30.000 euros cada uno a la Junta de Andalucía en concepto de Impuesto de Sucesiones y Donaciones. El «peaje» por heredar este inmueble que a duras penas se mantiene en pie alcanzó los 175.000 euros incluyendo el impuesto de plusvalías mortis-causa que se paga al Ayuntamiento. Pagaron a regañadientes, plenamente convencidos de que la factura era injusta.

La Administración autonómica les ha obligado a tributar a precio de oro por la casa a sabiendas de que estaba en ruina. No vale ni la tercera parte del dinero en que ha sido cuantificada tras aplicar al valor catastral unos coeficientes multiplicadores que varían según el municipio. El destrozado inmueble se tasó en 420.000 euros para fijar la cuota del impuesto sucesorio. La disparidad entre el valor del mercado y el que ha establecido la Junta es enorme, indica la abogada de la familia, Carmen Julia García Mesa.

La Junta no ha permitido deducir de la factura fiscal los gastos por cuidados de su madre dependiente

 

La madre falleció presa de un alzhéimer galopante que la mantuvo postrada en una cama durante siete años. Una cuidora la peinaba, la ayudaba a lavarse, le daba de comer y la tranquilizaba cuando no recordaba donde estaba. Pero la Junta no permitió a sus descendientes deducirse de la factura fiscal los gastos de los cuidados diarios y del fisioterapeuta, aunque la norma prevé esta posibilidad. Pretextó que no había muerto de alzhéimer, a pesar se que esta enfermedad neurodegenerativa le provocó que se ahogara al no poder tragar la comida, según relata Fernando Soler, compañero de Carmen García en el bufete. Sus clientes prefieren preservar el anonimato.

Tras liquidar el impuesto, los hijos recurrieron ante el Tribunal Económico-Administrativo Regional de Andalucía porque la valoración del inmueble está por las nubes. «La pusieron hace más de dos años a la venta por 150.000 euros y aun así no consiguen venderla», relata la letrada al periodista. «En condiciones normales, esta casa, procedente de una antigua herencia que a su vez recibió la difunta de sus padres, habría estado exenta de tributar», añade. Pero de momento no encuentran comprador. Nadie quiere una casa que amenaza con desmoronarse. Ya les gustaría que alguien les diera por ella siquiera la mitad del valor que le ha puesto la Junta.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-familia-granada-obligada-tributar-precio-heredar-casa-declarada-ruina-201702052301_noticia.html

La Junta de Andalucía le reclame 180.000 euros para poder cobrar la herencia de su marido

María empezó a trabajar con 18 años, ella y su marido, autónomo, fueron ahorrando para poder dejarles un capital a sus hijos. Tras fallecer su marido a María le quedó una herencia de 1.100.000 euros. Sin embargo, la Junta de Andalucía le reclama 180.000 euros para poder cobrarlo.

Una familia andaluza se queda en la ruina por cobrar la herencia de sus padre

Los padres de Alejandro emigraron a Alemania en los años 60. Estuvieron 20 años trabajando allí y a su regreso a Arcos de la Frontera (Cádiz) montaron un hostal para ganarse la vida.

Al fallecer el padre de familia Alejandro recibió su parte de la herencia, ya que sus padres se habían casado en régimen de bienes gananciales. Ahora la Junta de Andalucía le reclama 280.000 euros de impuestos de sucesiones, cantidad que cuando fallezca su madre será el doble.