Un impuesto canalla

Juan Carlos Valverde, presidente de Stop Impuesto Sucesiones, la asociación que lucha contra el Impuesto de Sucesiones en Andalucía, ha definido como "impuesto canalla" al tributo que penaliza las herencias, el mas injusto, anticonstitucional, impopular y denostado de España, en una intervención en el madrileño teatro de La Latina, ante un auditorio convocado por el partido VOX, donde se dió la oportunidad de defender sus causas a varios representantes de la sociedad civil española.

La recién creada Federación Nacional Contra el Impuesto de Sucesiones (FENCIS), que une a las organizaciones de Andalucía, Aragón y Asturias y que ha decidido utilizar todas las tribunas posibles para difundir por todas las tierras de España la lucha contra el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, posiblemente el tributo más impopular y denostado por la ciudadanía, estuvo representada por el presidente de Stop Impuesto Sucesiones (Andalucía), Juan Carlos Valverde, que defendió el sábado 10 de marzo, en el madrileño teatro de La Latina, en un acto organizado por el partido VOX, la necesidad de eliminar con urgencia el más cruel, impopular, anticonstitucional y antidemocrático de todos los impuestos existentes en España.

Representantes de FENCIS han tenido previamente contactos con Mariano Rajoy, Albert Rivera y representantes de UPyD, entre otros líderes políticos, y preparan entrevistas con el resto de los partidos, a los que quieren convencer de que ese impuesto debe ser eliminado y deben también solucionarse los dramas familiares que ese tributo ha ocasionado, con empresas familiares cerradas, familias arruinadas, embargos y deudas impagables que crecen por los impuestos que aplican las administraciones públicas.

Valverde defendió en el abarrotado teatro madrileño el carácter "canalla" del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, por su capacidad de destruir empresas y familias, al mismo tiempo que deteriora la economía española, espanta a los inversores y provoca situaciones de extrema injusticia y dolor entre los que se arruinan por haber heredado o tienen que renunciar a sus herencias ante la imposibilidad de pagar lo que las administraciones, implacables y sin piedad, les exigen.