herencia

Heredar en Andalucía es arruinarse y llorar

En los años cincuenta del siglo pasado, Francisco Pacheco Romero fue lo que hoy llamaríamos un emprendedor, un hombre hecho a sí mismo, un currante de tomo y lomo. Montar un negocio en plena posguerra tenía su aquel, y más en un sitio como Jerez de la Frontera, un lugar conocido en el mundo por el vino que elaboran sus bodegas; por los caballos (“en Jerez, o te apellidas Domecq o eres caballo”), y por la notoriedad de su circuito, en el que anualmente se celebra una de las pruebas puntuables para el campeonato del mundo de motos de gran cilindrada. Obligado a trabajar a partir de los 14 años, Francisco empezó con un taller de venta y reparación de bicicletas. Los más viejos del lugar aún le recuerdan yendo en bici a Sevilla a comprar recambios, una auténtica machada que compartía con su amigo Bahamontes. A eso le siguió un pequeño negocio de motos, donde entonces podían encontrarse las marcas de moda, las Bultaco, Derbi y demás. Para promocionar las ventas, a primeros de los sesenta ideó la creación del Moto Club Jerezano, con el que empezó a organizar carreras en el casco urbano, gracias a lo cual se pudo ver por la ciudad a gente entonces tan principal como Ángel Nieto.

Más información: Vozpopuli.com

7 Consejos para ahorrar en la factura del impuesto de sucesiones en Andalucía

Francisco, afectado por el impuesto de sucesiones, ante la sede de la Consejería de Hacienda - VANESSA GOMEZ

Recibir una herencia puede traducirse en acertar una quiniela o recibir un caramelo envenenado. Si las cuentas no le salen y el desembolso del impuesto de sucesiones va a causarle una seria indigestión, siempre tiene la opción de renunciar a los bienes que le deja el familiar difunto. Es más habitual de lo que parece. Cada día se producen 19 renuncias de herencias ante notario en Andalucía. En caso contrario de que decida aceptarla, no desespere. Hay fórmulas para intentar ahorrar en la factura o, al menos, demorar la fecha del abono. Ahí van siete consejos para aligerar esta carga:

1. EXENCIONES Y BONIFICACIONES

En primer lugar, hay que explorar la tabla de deducciones o bonificaciones que aplica la Junta de Andalucía. Desde el 1 de enero se ha elevado a 250.000 euros el mínimo exento de tributación para las herencias que dejan los parientes directos. Para bases imponibles de entre 250.000 y 350.000 euros, los 200.000 primeros euros están libres de impuesto y se pagará por todo lo que exceda de esa cantidad. Por ejemplo, si la herencia está valorada en 280.000 euros, la base para calcular el tributo serán 80.000 euros.

Pero si ésta supera los 350.000 euros (lo que no es tan extraño tras pasar por el filtro de los temidos coeficientes multiplicadores), la factura se dispara. El salto es enorme. Un hijo soltero mayor de 21 años que hereda de su padre bienes valorados en 350.000 euros pagará 21.262 euros a Hacienda, mientras que si éstos suman 350.001 euros, ese euro de más triplica la factura: 68.217 euros.

 

El heredero de un inmueble está obligado a mantenerlo durante al menos tres años (hasta hace unos meses eran diez). Transcurrido este plazo, podrá venderlo sin perder la reducción en el tributo.

2. SEPELIO Y OTRAS DEDUCCIONES

La ley estipula son gastos deducibles en el impuesto los del entierro y funeral, los derivados de los pleitos que pueda originar una herencia, así como los denominados «gastos de última enfermedad». Por ejemplo, los gastos de cuidados en el caso de que el causante esté diagnosticado como dependiente. La Administración no suele ponerlo fácil. «En la práctica sólo te deducen los gastos del sepelio y poco más», expone el abogado Fernando Soler.

Las deudas que deja el difunto también permiten ahorrar en la factura, pero con un matiz importante: «deben haber sido reclamadas judicialmente y, en algunas ocasiones, es preciso que exista una sentencia condenatoria para que sean aceptadas», advierte Pedro Fernández, que trabaja para el despacho del Grupo Hereda, especializado en la resolución de herencias.

3. RECLAME SIEMPRE

Ante la duda, reclame. Y si no duda, también. Tiene muchas posibilidades de ganarle la batalla al Goliat de la burocracia. «Hay que pelear. La Administración cuando hace la valoración de los bienes suele inflarla porque sabe que el índice de reclamaciones en el impuesto es muy bajo», recomienda Fernández.

Este experto, acostumbrado a recurrir ante las distintas comunidades, indica que en el 90 por ciento de los casos el Tribunal Económico-Administrativo da la razón al contribuyente. Eso sí, ármese de paciencia porque puede tardar en resolver tres y cuatro años.

4. CONTRATE SU PROPIO TASADOR

Al recibir una herencia se tienen en cuenta tanto el patrimonio previo de los herederos como el valor de los bienes que se le transmiten. Para calcular la base imponible se multiplica el valor catastral de la vivienda o local por unos coeficientes que aumentan la cuota con el fin de acercarse al valor real en el mercado en el momento del fallecimiento.

En la práctica, esto es discutible. Así, por ejemplo, en Sevilla un piso valorado por el Catastro en 100.000 se multiplica por 2,55, por lo que pasa a tasarse en 255.000 euros a los ojos de Hacienda. Manuel Navarro, experto en Derecho Tributario, sostiene que «el valor real a efectos de liquidación del tributo muy pocas ocasiones coincide con el valor del mercado; es imposible vender un inmueble en ningún caso por ese valor».

El abogado Pedro Fernández recomienda que se busque a un tasador porque «no tenemos por qué fiarnos de lo que la Administración dice». Es más, por lo general, «cuando Hacienda manda la carta se ampara en que la valoración ha sido hecha por un perito que ha estado en la vivienda, pero me he encontrado con infinidad de casos en los que el supuesto perito es un administrativo sin conocimientos técnicos».

«La Administración siempre juega con ventaja porque no paga las costas en un proceso judicial, no tiene nada que perder si recurre», añade este letrado. En el caso de impago, puede solicitar el embargo del bien porque el recurso no suspende el acto administrativo, pero Hacienda anda con pies de plomo en estos casos porque si pierde tiene que pagar al contribuyente el 10 por ciento anual en intereses.

5. APLAZAR EL PAGO

El heredero puede aplazar el pago. El plazo máximo para pasar por caja es de seis meses desde el fallecimiento. Pasado ese período, Hacienda cobra un recargo. Lo que pocos saben es que el aplazamiento debe solicitarse en el quinto mes. Para ello debe presentar un aval bancario por el importe de lo que adeuda y no siempre es fácil obtenerlo. Fraccionar el pago puede ser una alternativa. Los intereses son inferiores a los que ofertan las entidades financieras.

6. NEGOCIAR CÓMO SE PAGA

«En la Administración no siempre hay una conexión entre quien te manda la liquidación paralela (en caso de desacuerdo con la liquidación) y el recaudador ejecutivo. Esto es una ventaja porque se puede negociar con el recaudador cómo se abona el impuesto», relata Pedro Fernández.

7. CAMBIO DE DOMICILIO

Si todo lo anterior falla, siempre le queda el recurso de hacer las maletas para evitar este doble gravamen sobre bienes que ya fueron objeto de tributación en su momento. Las innumerables discriminaciones, agravios comparativos y distorsiones económicas que genera el impuesto sobre sucesiones han llevado a un número indeterminado de andaluces a empadronarse en otra comunidad donde heredar es más barato. El criterio que utiliza la Administración para determinar ese domicilio es el de «donde haya residido más tiempo en los últimos cinco años antes del fallecimiento».

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-siete-consejos-para-ahorrar-factura-impuesto-sucesiones-andalucia-201702141316_noticia.html

RECUERDE, estos son consejos genéricos, que no abordan en profundidad el tema, cada caso es diferente y necesita ser objeto de estudio pormenorizado, la asociación "stopimpuestodesucesiones.org" tiene concertados gabinetes de letrados especialistas de contrastada solvencia que de forma totalmente gratuita le asesoran en los momentos iniciales, dándole una orientación clara de su situación y los pasos a seguir  

¿Dónde van a parar las herencias sin dueño y rechazadas en Andalucía?

Las propiedades que no tienen herederos sumaron 8,7 millones de euros entre 2005 y 2016. Cristóbal Montoro charla con la consejera de Hacienda de Andalucía, María Jesús Montero - EFE. ANTONIO R. VEGA Sevilla05/02/2017 08:34h - Actualizado: 05/02/2017 08:36h. Guardado en: Andalucía

Josefa Ruiz, una enigmática octogenaria de La Carolina, murió en Suiza sin dejar herederos. El Ayuntamiento de este municipio jienense y las autoridades suizas se pusieron rápidamente tras la pista de posibles descendientes de la millonaria difunta. La búsqueda dio sus frutos. Un sobrino suyo que había emigrado a Barcelona, enterado de la repentina muerte de su tía soltera, reclamó la herencia. De no haber aparecido ningún descendiente, el heredero legítimo de todos sus bienes habría sido el Estado.

Es algo más habitual de lo que parece. Entre 2005 y 2016, a las arcas del Estado fueron a parar 8,71 millones de euros, según las cuentas de las herencias abintestato, como se denominan las que asume el Estado a través de las distintas delegaciones provinciales del Ministerio de Hacienda. Es lo que suman las propiedades inmobiliarias, bienes muebles, cuentas corrientes, dinero en metálico y joyas de residentes en Andalucía que murieron sin testamento y ni parientes con derecho a recibirlos. Los 8,7 millones incluyen también las herencias que son repudiadas por todos sus beneficiarios, según el informe facilitado a ABC por el Ministerio de Hacienda. Cada día se producen 19 renuncias en esta comunidad. En el último año se registraron 6.939 desestimientos.

Andalucía es la cuarta comunidad por los ingresos que generan las herencias al Estado

Uno de cada diez euros que ha llegado al Estado por esta vía (fueron 101,5 millones de euros en total) procede de herencias sin testar y rechazadas en Andalucía, que es la cuarta región que aporta más ingresos después de Madrid, Castilla y León, País Vasco. Sólo en Sevilla, la Delegación Tributaria ha contabilizado 2,61 millones desde el año 2005.

 

A falta de herededos legítimos —los familiares hasta el cuarto grado por consanguinidad (por ejemplo, primos hermanos) y el cónyuge viudo—, el Código Civil establece que «heredará el Estado», que debe ingresar la cantidad resultante en el Tesoro Público. Aunque es la Junta quien gestiona, recauda, determina la factura y se financia con el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, «Andalucía no hereda nada en caso de renuncia», aclaran desde la Consejería de Hacienda. A diferencia de otras comunidades (Navarra, Cataluña, Galicia, Aragón, Valencia y País Vasco) que han asumido competencias sobre la regulación de la sucesión intestada (sin testamento) a su favor, Andalucía no lo ha hecho.

CÓMO SE HACE EL REPARTO

¿Dónde van las herencias que no tienen dueño? El Estado está obligado a asignar un tercio del dinero de las herencias abintestato y de las repudiadas a instituciones municipales de beneficencia, acción social y profesionales, tanto públicas como privadas. Debe entregar otro tercio a instituciones de las mismas características de ámbito provincial, y el resto tiene que destinarlo a cancelar deuda pública, salvo que el Consejo de Ministros disponga lo contrario.

El director general de Patrimonio del Estado podrá excluir de la liquidación y reparto aquellos bienes y derechos que convenga conservar. En el caso de viviendas o locales, lo habitual es que se desprenda de ellos sacándolos a subasta o adjudicación directa.

La sucesión a favor del Estado no es un proceso sencillo. Cuando un juez tiene conocimiento de un fallecimiento sin herederos, debe citar a la Abogacía del Estado. La declaración administrativa de heredero requiere un informe de ésta antes de tomar posesión de los bienes. Cuando la Delegación de Hacienda recibe los bienes, da cuenta a la Diputación y al Ayuntamiento donde estuviera empadronado el fallecido. El siguiente paso es publicar en el Boletín Oficial un anuncio para que las instituciones que consideren que tienen derecho a recibirla pidan que se les adjudique.

Quien avise a las autoridades de que alguien ha fallecido sin haber testado y sin herederos tiene su recompensa: el vecino que informa se lleva como premio el 10 por ciento de lo que valgan los bienes del finado. Entre 2005 y 2016 se han pagado quince «premios» que sumaron 254.634 euros.

Pagan los que más tienen, según la Junta

Ante el asedio de críticas de afectados, que han creado una asociación que demanda la supresión del Impuesto de Sucesiones, la Consejería de Hacienda defiende que «sólo un 7% de las herencias lo pagan en Andalucía; las de aquellos que más tienen». En los parientes directos, «esta cifra baja al 2%». Al tratarse de un impuesto estatal, «los grupos que piden su eliminación tuvieron mayoría absoluta para hacerlo y no lo eliminaron», aseguran desde la Junta en alusión al PP.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-donde-parar-herencias-sin-dueno-y-rechazadas-andalucia-201702050834_noticia.html

La Junta de Andalucía hizo caja con las herencias durante la crisis

La consejera de Hacienda, María Jesús Montero - EFE

ANTONIO R. VEGA Sevilla24/01/2017 20:15h - Actualizado: 25/01/2017 07:18h. Guardado en: Andalucía

La crisis provocó un descenso generalizado de los ingresos que recibe la Administración andaluza a través de los contribuyentes. El tramo autonómico del IRPF, las transmisiones patrimoniales y los impuestos especiales vinculados a la actividad económica notaron los rigores del crack financiero de 2008. No ocurrió así con el impuesto de Sucesiones y Donaciones. Es uno de los pocos tributos gestionados por la Junta de Andalucía cuya recaudación ha crecido a medida que la recesión se agudizaba, el desempleo alcanzaba cifras alarmantes y la clase media perdía efectivos, renta y salario.

El caudal de ingresos procedentes de los contribuyentes que reciben herencias de familiares difuntos («mortis causa») y donaciones en vida (los supuestos «inter vivos») se ha disparado un 23,1 por ciento (62,12 millones de euros más) desde noviembre de 2010 hasta el mismo mes de 2016, según las estadísticas que publica la Consejería de Hacienda y Administración Pública.

La Junta recauda un 180 por ciento más por el impuesto de sucesiones que por el canon del agua

Desde el hundimiento del ladrillo hasta los últimos síntomas de recuperación, la caja no ha parado de crecer año a año, al extremo de dejar cortas las propias previsiones que recogía el Gobierno andaluz en los presupuestos. Los 267,94 millones de euros de recaudación acumulada hasta noviembre de 2010 se convirtieron en 284,77 millones en 2011.

Esta tendencia sólo se quebró en 2012, cuando los ingresos procedentes de esta figura impositiva cayeron levemente (280,63 millones). Aquello fue puro espejismo. Doce meses después, el dinero procedente de las liquidaciones de los contribuyentes que se quedan con una herencia superó los 300 millones de euros. Exactamente fueron 303,54 millones de euros.

Reforma fiscal en 2016

Las nuevas bonificaciones introducidas por la Junta en agosto, tras la presión ejercida por Ciudadanos, su principal aliado en el Parlamento, no se aprecian todavía en la caja. La recaudación acumulada hasta noviembre de 2016 (el último dato actualizado) anotó un nuevo récord: 330,06 millones.Un 180 por ciento más del dinero que se cobra en concepto de canon del agua (118 millones), el impuesto incluido desde 2011 en el recibo para sufragar obras de depuradoras.

El filón de los difuntos no tiene visos de agotarse. Las cuentas de la Junta de Andalucía en vigor contabilizan unos ingresos aún superiores, de 437,71 millones de euros, a través del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que sin embargo está lejos la recaudación prevista en concepto de IRPF (4.596 millones) y IVA(5.650 millones).

El balance de autoliquidaciones presentadas hasta   el tercer trimestre de 2016 revela que la mayoría de los afectados por el pago de este impuesto son familiares de primer grado. Los descendientes menores de 21 años (Grupo I) e hijos mayores de esta edad, ascendientes y cónyuges (Grupo II) representan el 88 por ciento de los contribuyentes.

Si se atiende al grado de parentesco del beneficiario de la herencia, la mitad de los ingresos que recibe la Junta a través de esta figura impositiva procede de familiares de los citados grupos, que pueden acogerse a las mayores bonificaciones dependiendo del valor de los bienes que aceptan.

Según los datos acumulados a 30 de septiembre de 2016, se registraron 199.902 abonos en la caja de la Consejería por herencias y donaciones recibidas. El importe ingresado en los nueve meses del año sumaba 187,8 millones de euros, según las estadísticas de la Agencia Tributaria de Andalucía consultadas por ABC.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-junta-andalucia-hizo-caja-herencias-durante-crisis-201701242015_noticia.html