CCAA

Novedades fiscales 2017: El impuesto de sucesiones por comunidades autónomas

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones es el responsable de que tengas que pagar por recibir una herencia o una donación. Su gestión está cedida a las Comunidades Autónomas, lo que da lugar a la polémica actual de que recibir una herencia en Madrid, Asturias o Andalucía tenga unas consecuencias económicas muy diferentes para los herederos.

A continuación vamos a tratar de explicar en qué consiste este impuestocómo se calcula lo que hay que pagar por una herencia y por qué se paga más en unas Comunidades Autónomas que en otras.

Además de saber que es potestad en su mayor parte de los gobiernos de cada Comunidad Autónoma, lo siguiente que hay que saber es que el Impuesto de Sucesiones y Donaciones es un impuesto directo, es decir, se aplica sobre los bienes e ingresos económicos de las personas. Además, es un impuesto de carácter progresivo, que hace que la tasa impositiva aumente a medida que aumenta la base imponible.

Como veremos a continuación, a la hora de pagar el impuesto se tienen en cuenta numerosas variables, que van desde el parentesco a la naturaleza del bien heredado, pasando por la Comunidad Autónoma donde se liquide o el propio patrimonio del heredero o la persona fallecida.

El Impuesto de Sucesiones

Para simplificar el artículo, nos vamos a centrar en las herencias, dejando de lado, las donaciones. Lo primero que hay que saber es que este tributo se tiene que declarar en un plazo de seis meses contados desde el día de fallecimiento del causante o desde aquel en que adquiera firmeza la declaración de fallecimiento.

Hasta llegar a la liquidación o total a pagar en una herencia, hay que realizar diferentes cálculos, que se resumen en:

a) Calcular el valor real de los bienes y derechos + ajuar doméstico (inmobiliario) = masa hereditaria bruta.

b) A esa cantidad se le restan las cargas, deudas y gastos deducibles = masa hereditaria neta.

c) Se divide entre cada heredero de acuerdo con el testamento o la normativa = porción hereditaria individual.

d) Se le suman los seguros de vida (en caso de haberlos) = base imponible

e) Se aplican las reducciones = base liquidable

f) Se aplica la tarifa o porcentaje del impuesto = cuota íntegra. 

g) Se aplica el coeficiente multiplicador = cuota tributaria.

h) Se aplican las deducciones y bonificaciones = total a ingresar.

1. Base imponible del Impuesto de Sucesiones: ¿Qué es? ¿Cómo se calcula?

Recibir una herencia supone un incremento de patrimonio por el que hay que pagar. Por lo tanto, lo primero que hay que calcular es la base imponible que se obtiene del valor neto de los bienes y derechos que configuran la masa hereditaria bruta.

A este montante se le restan las cargas, deudas y gastos deducibles para obtener la masa hereditaria neta, que una vez dividida entre cada heredero y sumados los seguros de vida dan como resultados la base imponible del impuesto de sucesiones.

2) Reducciones, base liquidable, porcentajes, cuota íntegra, coeficientes multiplicadores y cuota tributaria

A esa base imponible se le pueden aplicar reducciones según la Comunidad Autónoma por parentesco, minusvalía, naturaleza de los bienes, etc, que dan lugar a la base liquidable.

Sobre ese valor, se aplica el temido porcentaje del impuesto. Las Comunidades Autónomas son las responsables de qué porcentaje "cobrar", aunque la normativa estatal establece una tarifa del 7,65% al 34% en función del montante de la base liquidable. A priori, cuánto más se heredase más se tendría que pagar. El resultado de aplicar la tarifa del impuesto a la base liquidable, que se detalla en la siguiente tabla, daría como resultado la cuota íntegra.

Sin embargo, no acaban aquí los cálculos. Para llegar a la cuota tributaria hay que aplicar los llamados coeficientes multiplicadores, que varían en función del patrimonio pre-existente del heredero y del grupo parentesco entre el heredero y el fallecido.

De acuerdo con esto último, se establecen los siguientes grupos de parentesco en el Impuesto de Sucesiones:

  • Grupo I: descendientes y adoptados menores de 21 años.
  • Grupo II: descendientes y adoptados de 21 o más años, cónyuges, ascendientes y adoptantes.
  • Grupo III: colaterales de segundo grado (hermanos) y tercer grado (sobrinos, tíos), y ascendientes y descendientes por afinidad.
  • Grupo IV: colaterales de cuarto grado (primos), grados más distantes y extraños.

Si cruzamos el patrimonio pre-exisitente del heredero con su grado de parentesco obtendremos el coeficiente multiplicador por el que multiplicar la cuota íntegra para obtener la cuota tributaria.

3) Deducciones, bonificaciones y total a pagar

Por último, quedan por aplicar las deducciones y bonificaciones que sean pertinentes sobre la cuota tributaria. De nuevo, son las Comunidades Autónomas las que tienen compentencia para regular estas deducciones. 

Así, por ejemplo, la Comunidad de Madrid establece una bonificación del 99% en la cuota para descendientes, cónyuge y ascendientes. Esto es lo que provoca que sea mucho más ventajoso heredar en las mismas condiciones en Madrid que en otras Comunidades, como Asturias o Andalucía que no cuenten con esta bonificación o descuento del 99%.

La polémica de este Impuesto de Sucesiones ha provocado que en las últimas fechas se hayan producido algunas correcciones o novedades según cada Comunidad Autónoma. Entre ellos, destacan:

Novedades en las CCAA sobre el impuesto de sucesiones:

Gracias al informe Panorama de la fiscalidad autonómica y foral 2017, elaborado por el Registro de Asesores Fiscales REAF-REGAF [órgano especializado en materia fiscal del Consejo General de Economistas], resumimos las principales novedades para este año:

Sucesores del Grupo I: pagan solo importes simbólicos: Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Galicia, Extremadura, Madrid, Murcia, La Rioja, Navarra y País Vasco.

Casi no pagan si lo transmitido no supera ciertos límites: Andalucía, Castilla y León, Aragón (donde los menores no pagan salvo que hereden más de 3 millones de euros), Cataluña (bonificación del 99-57,37%) y Comunidad Valenciana (bonificación del 75%).

Sucesores del Grupo II: prácticamente liberados de tributación: Canarias, Cantabria, La Rioja y Madrid. Además, País Vasco y Navarra.

En Andalucía o Extremadura casi no se paga para bases < de 250.000 y 175.000 euros, respectivamente. Aragón (bonificación del 65% solo para bases < 100.000 euros). Asturias (no se gravan herencias si base imponible es < 200.000 euros y tiene una tarifa del 21,25% al 36,50%). Murcia (deducción del 60%). Galicia (tarifa para familiares y reducción de 400.000 euros, con tipos del 5 al 18%). Cataluña (bonificaciones decrecientes del 99% al 57,37% e inversamente proporcionales a la base imponible). Comunidad Valenciana (bonificación del 50%). Baleares (tarifa del 1% al 20%). Castilla-La Mancha (suprime la bonificación sustituyéndose por otras del 100% al 80% a partir de 300.000 euros).

Donaciones: para los Grupos I y II: Madrid bonificación del 99% y Canarias, del 99,9%. Castilla-La Mancha establece una bonificación desde el 95% al 85 %(a partir esta última de 240.000 euros). Illes Balears solo se paga el 7% de la base liquidable. Aragón reducción del 65%, pero solo para bases < de 75.000 euros. Cataluña y Galicia tienen una tarifa entre parientes cercanos con tipos del 5% al 9%. Murcia bonifica el 60%.

El impuesto de sucesiones en Andalucía:

  • La Comunidad modifica la reducción por adquisición de vivienda habitual estableciendo distintos porcentajes en función del valor real del inmueble con tipos del 100% al 95% (con efectos 2 de agosto de 2016)
  • Introduce una reducción del 99% por adquisición de explotaciones agrarias (con efectos 2 de agosto de 2016).
  • Modifica la reducción por parentesco a Grupos I y II, consistente en una cantidad variable, ampliando su aplicación hasta bases imponibles inferiores o iguales a 350.000 euros, limitada a un máximo de 250.000 euros para bases imponibles hasta ese importe y de 200.000 euros para bases entre 250.000 y 350.000 euros (con efectos 1 de enero de 2017).

El impuesto de sucesiones en Asturias

  • Reducción por parentesco 200.000 euros a Grupos I y II (antes se aplicaban los estatales)
  • Suprime la bonificación del 100% para personas del Grupo II no discapacitadas con base igual o inferior a 150.000 euros.
  • Aprueba una tarifa para Grupos I y II con tipos del 21,2% al 36,50 %.

El impuesto de sucesiones en Castilla-La Mancha

  • Sucesiones: bonificación para Grupos I y II con tipos del 100% al 80%, en función de la cuantía de la base liquidable (80% a partir de 300.000 euros), con efectos 1 de junio de 2016. Antes había una bonificación general del 95%
  • Donaciones: bonificación para Grupos I y II con tipos del 95% al 85%, en función de la cuantía de la base liquidable (85% a partir de 240.000 euros), con efectos 1 de junio de 2016. Antes, labonificación general era del 95%.

El impuesto de sucesiones en Extremadura

  • Donaciones: suprime la bonificación que se regulaba en los mismos términos que en la modalidad mortis causa y que era del 99% al 90% para bases de menos de 600.000 euros.

El impuesto de sucesiones en Murcia

  • Aumenta la bonificación en 10 puntos aplicable al Grupo II, pasando del 50% al 60%. Es del 99% en el caso de sujetos pasivos integrantes de una familia numerosa de categoría especial.

El impuesto de sucesiones en Comunidad Valenciana

  • Sucesiones: la bonificación para el Grupo II se reduce al 50% (antes era del 75%).
  • Donaciones: reduce el requisito del importe mínimo de patrimonio preexistente a 600.000 euros (antes 2.000.000 euros), para poder aplicar la reducción por parentesco. Y sesuprime la bonificación del 75% tipificada para Grupos I y II y discapacitados

El impuesto de sucesiones de Baleares 2017

  • Los sucesores del Grupo I pagan solo importes simbólicos
  • Para los sucesores del grupo II la tarifa es del 1% al 20%.

El impuesto de sucesiones en Cataluña 2017:

¿Cuánto se paga de impuesto de sucesiones en Cataluña? 

  • Sucesores del Grupo I: bonificación del 99-57,37%.
  • Sucesores del Grupo II: bonificaciones decrecientes del 99% al 57,37% e inversamente proporcionales a la base imponible.
  • Donaciones: tienen una tarifa entre parientes cercanos con tipos del 5% al 9%.

Más información en: https://blog.bankinter.com/economia/-/noticia/2017/3/8/novedades-impuesto-sucesiones-2017-comunidades-autonomas

Un país, 17 presiones fiscales: ¿En qué CCAA se pagan más impuestos?

Andalucía

Es una de las regiones que más impuestos propios tiene: ocho. Entre ellos, destacan algunos como el que grava las tierras infrautilizadas o las bolsas de plástico de un solo uso. El IRPF que aplica es también uno de los más altos de España y sobresale asimismo tanto en el Impuesto de Sucesiones como en el de Donaciones. Según los ejemplos desarrollados por el Consejo General de Economistas para el Impuesto de Sucesiones, un soltero de 30 años, residente en Andalucía y que herede bienes de su padre por un valor de 800.000 euros, de los que 200.000 correspondan a la vivienda del fallecido, deberá abonar más de 164.000 euros por el Impuesto de Sucesiones. En el caso de Donaciones, si ese mismo hijo recibe los mismos 800.000 euros en efectivo sin un destino específico, la cuota líquida que abonará será de 208.159 euros.

Aragón

Presenta seis impuestos propios, sus rentenciones a las rentas altas son proporcionalmente mayores que las que practica a las rentas medias y bajas, y destaca en los impuestos sobre Patrimonio y sobre Sucesiones. En el primero, y para un patrimonio de 800.000 euros, exigen una cuota de 1.164 euros, mientras que en el caso de que la herencia ascienda a 800.000 euros, la cuota líquida que se pagará en Aragón será de 155.393 euros.

Asturias

La presión fiscal del Principado es especialmente alta en las Donaciones. Para el resto de figuras se mantiene en un nivel medio o medio alto y, al igual que ocurría con Aragón, por IRPF graba proporcionalmente más a las rentas más altas que a las bajas. Cuenta con siete figuras propias, como son el impuesto sobre el juego del bingo o el que aplica sobre los depósitos en entidades de crédito.

Islas Baleares

Su presión fiscal a través del IRPF es especialmente alta para rentas bajas y medias, pero en el resto de variables analizadas está por debajo de la media. Algunos ejemplos son los 56.000 euros que exige por el Impuesto de Donaciones en el caso ya señalado, o los menos de 6.000 que habría que pagar por Sucesiones en una herencia de 800.000 euros. Esta cifra contrasta con los más de 164.000 euros que habría que abonar en Andalucía. Además, tiene sólo tres impuestos propios: sobre los premios del juego, sobre Estancias Turísiticas y el Canon de Saneamiento.

Canarias

Es una de las comunidades con mayores ventajas fiscales: su Impuesto sobre Donaciones es el más bajo, lo mismo ocurre con el de Sucesiones, y un contribuyente con un patrimonio de 800.000 euros debería abonar 280 euros en concepto de este impuesto -cuatro veces menos que en Aragón-. El IRPF es especialmente bajo para las rentas bajas y medias-bajas, y en el único aspecto que supera la media es en el número de impuestos propios con un total de seis figuras.

Cantabria

Sólo tiene tres impuestos propios, que son el Canon del Agua Residual, el recargo sobre el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el impuestos sobre el Depóstivo de Residuos de Vertederos. Las retenciones por IRPF sobresalen entre las rentas más altas y, en esta misma línea, destaca la presión que ejerce mediante el Impuesto sobre Donaciones. En concreto, los 200.122 euros que debería abonar un hijo de 30 años que reciba de su padre 800.000 euros es la tercera cifra más alta de España.

Castilla y León

Una de las comunidades en las que menos sufren los contribuyentes. Sus rentenciones por IRPF están siempre en la parte baja, especialmente en el caso de rentas bajas y medias y sólo tiene dos impuestos propios. El impuesto por Patrimonio también es comparativamente bajo, y sólo en Sucesiones y Donaciones está por encima de la media.

Castilla-La Mancha

Presenta una situación similar a la de Castilla y León en el IRPF y en el Impuesto de Patrimonio. En Sucesiones y Donaciones, en cambio, se mantiene sensiblemente por debajo de la media. Tanto, que Castilla-La Mancha es uno de los mejores lugares de España para recibir una donación. Sus impuestos propios también son dos: sobre determinadas actividades que inciden en el medio ambiente y el Canon Eólico.

Cataluña

Es, sin duda, uno de los infiernos fiscales de España. En primer lugar, porque tiene más impuestos propios que ninguna otra comunidad autónoma con 17 figuras. Tres de ellas, además, han sido creadas este mismo año: el Impuesto sobre el Riesgo Medioambiental de Actividades Derivadas de Elementos Radiotóxicos, el Impuesto sobre las Bebidas Azucaradas Envasadas y la figura sobre las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos de tracción mecánica. Además, la Generalitat presiona especialmente a las rentas bajas y medias. Por ejemplo, un ciudadano con una edad inferior a los 65 años, que no cuenta con una renta diferente a la del trabajo y con una renta de 16.000 euros, deberá abonar 1.611 euros en concepto de IRPF, mientras que si la renta bruta es de 30.000 euros el pago superará los 5.000 euros. En ambos casos, las rentenciones son las más altas de España.

Extremadura

Otro de los infiernos fiscales de España. En primer lugar, porque es una de las comunidades que más castiga a las rentas medias y altas a través del IRPF. Así, para el señalado caso de un contribuyente soltero, sin hijos, y que obtiene de su trabajo una renta bruta de 45.000 euros, deberá abonar casi 9.900 euros por este concepto en Extremadura. Asimismo, si la renta es de 70.000 euros, por este mismo impuesto deberá pagar 20.000 euros, y si la renta llega a los 110.000 el pago será de 38.555 euros. A ello se suma que es la segunda comunidad, sólo por detrás de Andalucía, que mayor presión fiscal ejerce sobre las herencias, también es una de las comunidades en las que más se paga por patrimonio, y es la tercera región que más penaliza las donaciones igualada con Cantabria, Castilla y León y La Rioja. En cuanto a los impuestos propios, la comunidad extremeña tiene cinco figuras incluidos el Impuesto sobre Aprovechamientos Cinegéticos o el Canon de Saneamiento.

Galicia

Galicia se encuentra en un nivel medio o medio bajo de presión fiscal. En la mayor parte de las simulaciones se encuentra por debajo de la media del país salvo en el Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales y los Actos Jurídicos Documentales. En este gravamen, Galicia está entre las más duras junto a Cataluña, Extremadura o la Comunidad Valenciana. En lo que a los impuestos propios respecta, la autonomía tiene cinco figuras, entre las que están el Impuesto que graba la Contaminación Atmosférica, el Canon Eólico o el Impuesto Compensatorio Ambiental minero.

Comunidad de Madrid

Todo lo contrario de lo que representan Cataluña, Extremadura y Andalucía. En la Comunidad de Madrid no se paga nada por Patrimonio, ya que este impuesto está bonificado al 100%, es la región en la que menos se tributa por las transmisiones patrimoniales y actos jurídicos, y es uno de los territorios que menos grava las herencias. Y, además, todas las simulaciones muestran que esta comunidad autónoma es la que menos presiona mediante el IRPF. Da igual cuál sea la renta bruta del contribuyente. Por ejemplo, si una persona que reside en Madrid gana 20.000 euros al año, pagará 2.303 por este impuesto, que son 200 euros menos que en Cataluña. Asimismo, si la renta es de 45.000, el pago de este impuesto supondrá 9.306 euros, que suponen 500 euros menos que en Extremadura. Y si la renta va más allá de los 110.000, la diferencias con la Comunidad Valenciana puede llegar a los 4.000 euros.

Región de Murcia

Murcia se encuentra en la parte media-alta de la clasificación de presión fiscal de España. Sus retenciones por IRPF se sitúan siempre entre las cinco más altas, y es también una de las que más destaca en el Impuesto de Sucesiones. En Patrimonio y Donaciones, en cambio, está más en linea con la media nacional. Su número de impuesto propios también supera levemente la media: presenta seis figuras con algunos tan habituales como el que grava los juegos de bingo o el de emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.

La Rioja

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en La Rioja crece a medida que lo hacen la capacidad económica del contribuyente. Esto supone que la presión que ejerce a las renta bajas es limitada -al menos, en comparación con el resto de España-, y que la presión a las rentas más altas es mayor. En PatrimonioSucesiones y Donaciones se encuentra siempre en un nivel medio, y el número de impuestos propios es de cuatro.

Comunidad Valenciana

Al igual que sucede con Murcia, la presión fiscal por IRPF de la Comunidad Valenciana es proporcionalmente mucho menos para las rentas bajas que para las altas. De hecho, la región valenciana se distingue por ser una de las que más castiga a las rentas altas. También destaca esta comunidad por el importante Impuesto de Patrimonio que tiene, mientras que en Sucesiones y Donaciones se mantiene en un nivel medio.

Más información en: http://www.elmundo.es/economia/2017/05/28/59280dc6e5fdeacc5c8b4661.html