Arruinado por la herencia

Le digo a Susana Díaz que no puedo pagar esta burrada de impuestos por la herencia

Fabiola Lara y su hija, en el local heredado de su marido - MIGUEL ANGEL BELLO

ANTONIO R. VEGA Sevilla07/02/2017 07:22h - Actualizado: 07/02/2017 18:10h. Guardado en: Andalucía

Fabiola Lara está pasando un «quinario». Tiene grabada a fuego la fecha del 17 de febrero de 2010. Ese funesto día murió su marido, uno de tantos autónomos con un negocio donde él era el único trabajador y que pasó por la vida sin saber qué son unas vacaciones. Regentaba un comercio de comestibles que es una extensión de su propia casa situada en el municipio sevillano de Coria del Río, lo que popularmente se conoce como una tienda de desavíos. Un desavío en grado superlativo es lo que sufren desde ese fatal día Fabiola y su hija Carmen Rocío. Sin tiempo para asimilar el duelo, tuvieron que sobreponerse a la catástrofe familiar y coger las riendas de un negocio que quedaba a la deriva.

A nadie le dan un manual de instrucciones para afrontar la pérdida de un ser querido. Nadie te prepara tampoco para abordar el tráfago de complejos trámites al que te arroja de improviso este vacío.

«Me llevo todo el día llorando sin saber si alguien de Hacienda va a venir a echarme de mi casa»

Con una pensión de viudedad de 395 euros que no llega «ni para lo indispensable» y una niña camino de la adolescencia, de la noche a la mañana a Fabiola le cayó encima una losa llamada Impuesto de Sucesiones por heredar los bienes que dejaba su marido a su hija: tres fincas rústicas «de pocos metros», un local y la vivienda familiar.

 

Como no han podido pagar la factura fiscal, la bola ha seguido creciendo con los intereses: los 174.192 euros de cuota tributaria inicial se han convertido siete años después en cerca de 400.000 euros. Y el tsunami no arrecia. Sólo la casa, sobre la que pesaba una hipoteca, se valoró en 312.000 euros. «Una locura en Coria. Si te dan 70.000 por ella te puedes dar con un canto en los dientes», apunta su abogada, Carmen Julia García Mesa.

«Me llevo todo el día llorando sin saber si alguien de la Consejería de Hacienda va a venir a echarme de mi casa», susurra con voz entrecortada esta viuda, como quien está con el agua al cuello y respira con dificultad mientras bracea en medio de un océano de trampas. «Yo no me niego a pagar, entiéndame usted -murmura al periodista-, pero dentro de un límite, qué sé yo, tres o cinco millones de pesetas, pero esto es una barbaridad».

Aunque lo heredado no vale ni la mitad de lo que dice la Junta de Andalucía, en torno a 600.000 euros en total, esta coriana no se resigna a perderlo. Si hubiese renunciado a la herencia, se quedaría en la calle y desprovista de su principal vía de ingresos. «Esta herencia está muy trabajada y no la quiero perder».

MENSAJE A SUSANA DÍAZ

Ha presentado un recurso administrativo contra la liquidación del tributo con pocas esperanzas, como quien arroja a la mar una botella con un mensaje dentro para pedir auxilio. «No tenemos dinero para pagar lo que nos piden estos señores», asegura en referencia a las autoridades autonómicas. «Préstamos no me dan y ni vendiéndolo todo reuniría el dinero», relata angustiada. La presidenta de la Junta ha pedido una «armonización» para que se equipare el impuesto entre las comunidades, sabedora de que en Madrid se paga por la misma herencia cien veces menos y que este agravio comparativo ha provocado un éxodo de contribuyentes andaluces.

Fabiola no entiende de armonizaciones ni de «dumpings» fiscales. «Si tuviera delante a Susana Díaz le pediría ayuda; le diría que no puedo pagar esta burrada de impuestos», clama con rabia.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-digo-susana-diaz-no-puedo-pagar-esta-burrada-impuestos-herencia-201702070722_noticia.html

Una familia de Granada, obligada a tributar a precio de oro por heredar una casa declara en ruina

Una familia de Granada, obligada a tributar a precio de oro por heredar una casa declarada en ruina  nsejera de Hacienda María Jesús Montero - EFE

ANTONIO R. VEGA Sevilla05/02/2017 23:01h - Actualizado: 06/02/2017 07:42h. Guardado en: Andalucía

La herencia que ha recibido una familia de Granada es una ruina. No es una metáfora. Lo es en sentido literal. Entre los bienes que ha dejado la madre al morir a sus tres hijos, se encuentra una casa en el casco antiguo de la capital granadina sobre la que pesa un expediente de declaración de ruina emitido por la Gerencia Municipal de Urbanismo.

Los descendientes de la difunta abonaron 30.000 euros cada uno a la Junta de Andalucía en concepto de Impuesto de Sucesiones y Donaciones. El «peaje» por heredar este inmueble que a duras penas se mantiene en pie alcanzó los 175.000 euros incluyendo el impuesto de plusvalías mortis-causa que se paga al Ayuntamiento. Pagaron a regañadientes, plenamente convencidos de que la factura era injusta.

La Administración autonómica les ha obligado a tributar a precio de oro por la casa a sabiendas de que estaba en ruina. No vale ni la tercera parte del dinero en que ha sido cuantificada tras aplicar al valor catastral unos coeficientes multiplicadores que varían según el municipio. El destrozado inmueble se tasó en 420.000 euros para fijar la cuota del impuesto sucesorio. La disparidad entre el valor del mercado y el que ha establecido la Junta es enorme, indica la abogada de la familia, Carmen Julia García Mesa.

La Junta no ha permitido deducir de la factura fiscal los gastos por cuidados de su madre dependiente

 

La madre falleció presa de un alzhéimer galopante que la mantuvo postrada en una cama durante siete años. Una cuidora la peinaba, la ayudaba a lavarse, le daba de comer y la tranquilizaba cuando no recordaba donde estaba. Pero la Junta no permitió a sus descendientes deducirse de la factura fiscal los gastos de los cuidados diarios y del fisioterapeuta, aunque la norma prevé esta posibilidad. Pretextó que no había muerto de alzhéimer, a pesar se que esta enfermedad neurodegenerativa le provocó que se ahogara al no poder tragar la comida, según relata Fernando Soler, compañero de Carmen García en el bufete. Sus clientes prefieren preservar el anonimato.

Tras liquidar el impuesto, los hijos recurrieron ante el Tribunal Económico-Administrativo Regional de Andalucía porque la valoración del inmueble está por las nubes. «La pusieron hace más de dos años a la venta por 150.000 euros y aun así no consiguen venderla», relata la letrada al periodista. «En condiciones normales, esta casa, procedente de una antigua herencia que a su vez recibió la difunta de sus padres, habría estado exenta de tributar», añade. Pero de momento no encuentran comprador. Nadie quiere una casa que amenaza con desmoronarse. Ya les gustaría que alguien les diera por ella siquiera la mitad del valor que le ha puesto la Junta.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-familia-granada-obligada-tributar-precio-heredar-casa-declarada-ruina-201702052301_noticia.html

La Junta de Andalucía hizo caja con las herencias durante la crisis

La consejera de Hacienda, María Jesús Montero - EFE

ANTONIO R. VEGA Sevilla24/01/2017 20:15h - Actualizado: 25/01/2017 07:18h. Guardado en: Andalucía

La crisis provocó un descenso generalizado de los ingresos que recibe la Administración andaluza a través de los contribuyentes. El tramo autonómico del IRPF, las transmisiones patrimoniales y los impuestos especiales vinculados a la actividad económica notaron los rigores del crack financiero de 2008. No ocurrió así con el impuesto de Sucesiones y Donaciones. Es uno de los pocos tributos gestionados por la Junta de Andalucía cuya recaudación ha crecido a medida que la recesión se agudizaba, el desempleo alcanzaba cifras alarmantes y la clase media perdía efectivos, renta y salario.

El caudal de ingresos procedentes de los contribuyentes que reciben herencias de familiares difuntos («mortis causa») y donaciones en vida (los supuestos «inter vivos») se ha disparado un 23,1 por ciento (62,12 millones de euros más) desde noviembre de 2010 hasta el mismo mes de 2016, según las estadísticas que publica la Consejería de Hacienda y Administración Pública.

La Junta recauda un 180 por ciento más por el impuesto de sucesiones que por el canon del agua

Desde el hundimiento del ladrillo hasta los últimos síntomas de recuperación, la caja no ha parado de crecer año a año, al extremo de dejar cortas las propias previsiones que recogía el Gobierno andaluz en los presupuestos. Los 267,94 millones de euros de recaudación acumulada hasta noviembre de 2010 se convirtieron en 284,77 millones en 2011.

Esta tendencia sólo se quebró en 2012, cuando los ingresos procedentes de esta figura impositiva cayeron levemente (280,63 millones). Aquello fue puro espejismo. Doce meses después, el dinero procedente de las liquidaciones de los contribuyentes que se quedan con una herencia superó los 300 millones de euros. Exactamente fueron 303,54 millones de euros.

Reforma fiscal en 2016

Las nuevas bonificaciones introducidas por la Junta en agosto, tras la presión ejercida por Ciudadanos, su principal aliado en el Parlamento, no se aprecian todavía en la caja. La recaudación acumulada hasta noviembre de 2016 (el último dato actualizado) anotó un nuevo récord: 330,06 millones.Un 180 por ciento más del dinero que se cobra en concepto de canon del agua (118 millones), el impuesto incluido desde 2011 en el recibo para sufragar obras de depuradoras.

El filón de los difuntos no tiene visos de agotarse. Las cuentas de la Junta de Andalucía en vigor contabilizan unos ingresos aún superiores, de 437,71 millones de euros, a través del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que sin embargo está lejos la recaudación prevista en concepto de IRPF (4.596 millones) y IVA(5.650 millones).

El balance de autoliquidaciones presentadas hasta   el tercer trimestre de 2016 revela que la mayoría de los afectados por el pago de este impuesto son familiares de primer grado. Los descendientes menores de 21 años (Grupo I) e hijos mayores de esta edad, ascendientes y cónyuges (Grupo II) representan el 88 por ciento de los contribuyentes.

Si se atiende al grado de parentesco del beneficiario de la herencia, la mitad de los ingresos que recibe la Junta a través de esta figura impositiva procede de familiares de los citados grupos, que pueden acogerse a las mayores bonificaciones dependiendo del valor de los bienes que aceptan.

Según los datos acumulados a 30 de septiembre de 2016, se registraron 199.902 abonos en la caja de la Consejería por herencias y donaciones recibidas. El importe ingresado en los nueve meses del año sumaba 187,8 millones de euros, según las estadísticas de la Agencia Tributaria de Andalucía consultadas por ABC.

Fuente: http://sevilla.abc.es/andalucia/sevi-junta-andalucia-hizo-caja-herencias-durante-crisis-201701242015_noticia.html

Una familia andaluza se queda en la ruina por cobrar la herencia de sus padre

Los padres de Alejandro emigraron a Alemania en los años 60. Estuvieron 20 años trabajando allí y a su regreso a Arcos de la Frontera (Cádiz) montaron un hostal para ganarse la vida.

Al fallecer el padre de familia Alejandro recibió su parte de la herencia, ya que sus padres se habían casado en régimen de bienes gananciales. Ahora la Junta de Andalucía le reclama 280.000 euros de impuestos de sucesiones, cantidad que cuando fallezca su madre será el doble.