Embargos a lo bestia Capítulo II. Pago de impuesto de sucesiones por bienes culturales

Sólo en dos ocasiones la Consejería de Hacienda de la Junta de Andalucía ha aceptado el pago del impuesto de Sucesiones mediante la entrega de bienes de interés cultural, según fuentes del Gobierno autonómico. La primera vez tuvo lugar hace veinte años, cuando los herederos del Conde de Santa Coloma entregaron a la Junta la Casa de las Conchas de Salamanca como dación en pago de ese impuesto. La segunda y última vez ha tenido lugar en abril pasado, cuando Hacienda aceptó quedarse con un busto romano del emperador Augusto localizado en 1955 en el Cortijo Ossorio, en Lora del Río (Sevilla), como pago de impuesto de Sucesiones de los herederos de Ildefonso Sanz Naranjo.

La Ley 29/197 del Impuesto de Sucesiones y Donaciones establece que «el pago de la deuda tributaria podrá realizarse mediante entrega de bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español que estén inscritos en el Inventario General de Bienes Muebles o en el Registro General de Bienes de Interés Cultural», de acuerdo con lo dispuesto en la Ley del Patrimonio Histórico Español.

Interior de la Casa de las Conchas de Salamanca, entregada por el impuesto de Sucesiones

Interior de la Casa de las Conchas de Salamanca, entregada por el impuesto de Sucesiones

Tres años después de iniciar las negociaciones, en 1997 la Junta de Andalucía y los herederos del Conde de Santa Coloma firmaron un acuerdo para el pago del impuesto de Sucesiones mediante la entrega de la Casa de las Conchas de Salamanca, un edificio que se concluyó en 1517 y que fue declarado Monumento Artístico en 1929. El inmueble estaba entonces arrendado al Estado por los herederos del Conde de Santa Coloma por un período de 99 años.

Polémica operación

La entonces consejera de Economía, Magdalena Álvarez, defendió a capa y espada la operación que le permitió a la Junta quedarse con la Casa de las Conchas, valorada en 95 millones de las antiguas pesetas (poco más de 500.000 euros), a cambio del pago de la deuda tributaria devengada por el impuesto de Sucesiones y Donaciones.

El inmueble, de estilo gótico tardío, fue restaurada por los arquitectos Carlos Puente y Víctor López-Cotelo, por cuya labor recibieron el premio Europa Nostra. El Ministerio de Cultura había realizado en el edificio obras por 1.500 millones de pesetas, unos 9 millones de euros.

La operación fue criticada por la Junta de Castilla y León, así como por e Ministerio de Cultura -que lo usa desde 1993 como biblioteca pública- , ante lo cual la consejera de Economía mostró su disposición a entablar negociaciones con Madrid para permutar el edificio. Los herederos del Conde de Santa Coloma explicaron que habían ofrecido el inmueble al Gobierno central, pero la otrora ministra de Cultura, Esperanza Aguirre, no quiso comprarla y le propuso venderla a la Junta. Posteriormente, en 2005, la Junta inició negociaciones con el Gobierno central para permutar la Casa de las Conchas por la antigua sede del Banco de España en Granada, perteneciente a Patrimonio del Estado.

La segunda ocasión en la que la Junta ha aceptado un bien de interés cultural como pago del impuesto de Sucesiones se ha producido hace dos meses, aunque las negociaciones se iniciaron en 2009. Se trata de un busto del emperador Augusto, inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural (BIC). La escultura fue hallada casualmente en 1955 en el Cortijo Ossorio, en Lora del Río (Sevilla), cuando se realizaban labores de arado.

Busto del emperador Augusto

Busto del emperador Augusto

Un busto romano como tributo

Busto del emperador Augusto- ABC

El propietario de la finca, Ildefonso Sanz Naranjo, propuso venderla al Ministerio de Cultura, que aceptó la oferta por unos 10 millones de las antiguas pesetas, según fuentes cercanas a la operación. Sin embargo, la operación se fue al traste porque se produjeron las transferencias de competencias de Cultura a la Junta de Andalucía, que no quiso pasar ese dinero por el busto. Ildefonso Sanz llegó a ceder la escultura para una exposición del Museo Arqueológico Nacional pero el resto del tiempo la obra estaba en su casa, con el consiguiente riesgo de robo.

Falleció el dueño de esta pieza excepcional sin hijos, por lo que heredaron su patrimonio sus sobrinos, quienes finalmente accedieron a depositar provisionalmente la escultura en el Museo de Arqueología de Sevilla, mientras iniciaron negociaciones con la Consejería de Hacienda y la de Cultura para la dación del busto en pago del impuesto de Sucesiones. La falta de acuerdo sobre el valor de la pieza a punto estuvo de provocar que la misma saliera de España en una subasta internacional.

Finalmente, la Consejería de Hacienda, al frente de la cual está María Jesús Montero, aceptó valorar la pieza en 200.000 euros , firmándose el acuerdo con los herederos en abril de 2017. La pieza pasa a formar parte de la colección del Museo Arqueológico de Sevilla, que en breve la expondrá. La escultura es de mármol blanco «de grano fino y cristalino, de 27 centímetros de altura y 25,2 de anchura, carece de policromías y su tamaño supera ligeramente a la escala natural. La base del cuello indica que formó parte de una estatua de cuerpo entero en la que el emperador podría manifestarse como máxima autoridad militar o magistrado. Este busto es uno de los tres hallados en la Bética romana y de los cinco de la antigua