Un país, 17 presiones fiscales: ¿En qué CCAA se pagan más impuestos?

Andalucía

Es una de las regiones que más impuestos propios tiene: ocho. Entre ellos, destacan algunos como el que grava las tierras infrautilizadas o las bolsas de plástico de un solo uso. El IRPF que aplica es también uno de los más altos de España y sobresale asimismo tanto en el Impuesto de Sucesiones como en el de Donaciones. Según los ejemplos desarrollados por el Consejo General de Economistas para el Impuesto de Sucesiones, un soltero de 30 años, residente en Andalucía y que herede bienes de su padre por un valor de 800.000 euros, de los que 200.000 correspondan a la vivienda del fallecido, deberá abonar más de 164.000 euros por el Impuesto de Sucesiones. En el caso de Donaciones, si ese mismo hijo recibe los mismos 800.000 euros en efectivo sin un destino específico, la cuota líquida que abonará será de 208.159 euros.

Aragón

Presenta seis impuestos propios, sus rentenciones a las rentas altas son proporcionalmente mayores que las que practica a las rentas medias y bajas, y destaca en los impuestos sobre Patrimonio y sobre Sucesiones. En el primero, y para un patrimonio de 800.000 euros, exigen una cuota de 1.164 euros, mientras que en el caso de que la herencia ascienda a 800.000 euros, la cuota líquida que se pagará en Aragón será de 155.393 euros.

Asturias

La presión fiscal del Principado es especialmente alta en las Donaciones. Para el resto de figuras se mantiene en un nivel medio o medio alto y, al igual que ocurría con Aragón, por IRPF graba proporcionalmente más a las rentas más altas que a las bajas. Cuenta con siete figuras propias, como son el impuesto sobre el juego del bingo o el que aplica sobre los depósitos en entidades de crédito.

Islas Baleares

Su presión fiscal a través del IRPF es especialmente alta para rentas bajas y medias, pero en el resto de variables analizadas está por debajo de la media. Algunos ejemplos son los 56.000 euros que exige por el Impuesto de Donaciones en el caso ya señalado, o los menos de 6.000 que habría que pagar por Sucesiones en una herencia de 800.000 euros. Esta cifra contrasta con los más de 164.000 euros que habría que abonar en Andalucía. Además, tiene sólo tres impuestos propios: sobre los premios del juego, sobre Estancias Turísiticas y el Canon de Saneamiento.

Canarias

Es una de las comunidades con mayores ventajas fiscales: su Impuesto sobre Donaciones es el más bajo, lo mismo ocurre con el de Sucesiones, y un contribuyente con un patrimonio de 800.000 euros debería abonar 280 euros en concepto de este impuesto -cuatro veces menos que en Aragón-. El IRPF es especialmente bajo para las rentas bajas y medias-bajas, y en el único aspecto que supera la media es en el número de impuestos propios con un total de seis figuras.

Cantabria

Sólo tiene tres impuestos propios, que son el Canon del Agua Residual, el recargo sobre el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el impuestos sobre el Depóstivo de Residuos de Vertederos. Las retenciones por IRPF sobresalen entre las rentas más altas y, en esta misma línea, destaca la presión que ejerce mediante el Impuesto sobre Donaciones. En concreto, los 200.122 euros que debería abonar un hijo de 30 años que reciba de su padre 800.000 euros es la tercera cifra más alta de España.

Castilla y León

Una de las comunidades en las que menos sufren los contribuyentes. Sus rentenciones por IRPF están siempre en la parte baja, especialmente en el caso de rentas bajas y medias y sólo tiene dos impuestos propios. El impuesto por Patrimonio también es comparativamente bajo, y sólo en Sucesiones y Donaciones está por encima de la media.

Castilla-La Mancha

Presenta una situación similar a la de Castilla y León en el IRPF y en el Impuesto de Patrimonio. En Sucesiones y Donaciones, en cambio, se mantiene sensiblemente por debajo de la media. Tanto, que Castilla-La Mancha es uno de los mejores lugares de España para recibir una donación. Sus impuestos propios también son dos: sobre determinadas actividades que inciden en el medio ambiente y el Canon Eólico.

Cataluña

Es, sin duda, uno de los infiernos fiscales de España. En primer lugar, porque tiene más impuestos propios que ninguna otra comunidad autónoma con 17 figuras. Tres de ellas, además, han sido creadas este mismo año: el Impuesto sobre el Riesgo Medioambiental de Actividades Derivadas de Elementos Radiotóxicos, el Impuesto sobre las Bebidas Azucaradas Envasadas y la figura sobre las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos de tracción mecánica. Además, la Generalitat presiona especialmente a las rentas bajas y medias. Por ejemplo, un ciudadano con una edad inferior a los 65 años, que no cuenta con una renta diferente a la del trabajo y con una renta de 16.000 euros, deberá abonar 1.611 euros en concepto de IRPF, mientras que si la renta bruta es de 30.000 euros el pago superará los 5.000 euros. En ambos casos, las rentenciones son las más altas de España.

Extremadura

Otro de los infiernos fiscales de España. En primer lugar, porque es una de las comunidades que más castiga a las rentas medias y altas a través del IRPF. Así, para el señalado caso de un contribuyente soltero, sin hijos, y que obtiene de su trabajo una renta bruta de 45.000 euros, deberá abonar casi 9.900 euros por este concepto en Extremadura. Asimismo, si la renta es de 70.000 euros, por este mismo impuesto deberá pagar 20.000 euros, y si la renta llega a los 110.000 el pago será de 38.555 euros. A ello se suma que es la segunda comunidad, sólo por detrás de Andalucía, que mayor presión fiscal ejerce sobre las herencias, también es una de las comunidades en las que más se paga por patrimonio, y es la tercera región que más penaliza las donaciones igualada con Cantabria, Castilla y León y La Rioja. En cuanto a los impuestos propios, la comunidad extremeña tiene cinco figuras incluidos el Impuesto sobre Aprovechamientos Cinegéticos o el Canon de Saneamiento.

Galicia

Galicia se encuentra en un nivel medio o medio bajo de presión fiscal. En la mayor parte de las simulaciones se encuentra por debajo de la media del país salvo en el Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales y los Actos Jurídicos Documentales. En este gravamen, Galicia está entre las más duras junto a Cataluña, Extremadura o la Comunidad Valenciana. En lo que a los impuestos propios respecta, la autonomía tiene cinco figuras, entre las que están el Impuesto que graba la Contaminación Atmosférica, el Canon Eólico o el Impuesto Compensatorio Ambiental minero.

Comunidad de Madrid

Todo lo contrario de lo que representan Cataluña, Extremadura y Andalucía. En la Comunidad de Madrid no se paga nada por Patrimonio, ya que este impuesto está bonificado al 100%, es la región en la que menos se tributa por las transmisiones patrimoniales y actos jurídicos, y es uno de los territorios que menos grava las herencias. Y, además, todas las simulaciones muestran que esta comunidad autónoma es la que menos presiona mediante el IRPF. Da igual cuál sea la renta bruta del contribuyente. Por ejemplo, si una persona que reside en Madrid gana 20.000 euros al año, pagará 2.303 por este impuesto, que son 200 euros menos que en Cataluña. Asimismo, si la renta es de 45.000, el pago de este impuesto supondrá 9.306 euros, que suponen 500 euros menos que en Extremadura. Y si la renta va más allá de los 110.000, la diferencias con la Comunidad Valenciana puede llegar a los 4.000 euros.

Región de Murcia

Murcia se encuentra en la parte media-alta de la clasificación de presión fiscal de España. Sus retenciones por IRPF se sitúan siempre entre las cinco más altas, y es también una de las que más destaca en el Impuesto de Sucesiones. En Patrimonio y Donaciones, en cambio, está más en linea con la media nacional. Su número de impuesto propios también supera levemente la media: presenta seis figuras con algunos tan habituales como el que grava los juegos de bingo o el de emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.

La Rioja

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en La Rioja crece a medida que lo hacen la capacidad económica del contribuyente. Esto supone que la presión que ejerce a las renta bajas es limitada -al menos, en comparación con el resto de España-, y que la presión a las rentas más altas es mayor. En PatrimonioSucesiones y Donaciones se encuentra siempre en un nivel medio, y el número de impuestos propios es de cuatro.

Comunidad Valenciana

Al igual que sucede con Murcia, la presión fiscal por IRPF de la Comunidad Valenciana es proporcionalmente mucho menos para las rentas bajas que para las altas. De hecho, la región valenciana se distingue por ser una de las que más castiga a las rentas altas. También destaca esta comunidad por el importante Impuesto de Patrimonio que tiene, mientras que en Sucesiones y Donaciones se mantiene en un nivel medio.

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